Antes de nada, decir que no soy "pro" nada. Aquí solo hay una realidad de mi vida, mi testimonio, lo que muchos (chicas y chicos) piensan pero no dicen porque si lo dicen son unos enfermos anoréxicos, pero si están gordos unos enfermos obesos... ¿será que es la sociedad la que está enferma?

No pretendo inspirar a nadie ni que nadie me imite, esto es solo un diario donde dejo constancia de lo que siento sin miedo a expresarlo. Soy joven, pero no tanto como creen para no tener consciencia de qué estoy haciendo. Por tanto pediría que se ahorran los comentarios groseros (en caso de sentir la tentación de escribir alguno) y respetaran mi vida, mi día a día, porque lo que haga es mi problema y de nadie más.

No me considero una persona que padezca anorexia ni bulimia, tal vez tenga un T.A., pero creo que no es una ni una cosa ni la otra, pero estoy segura que mucha gente, muchísima, esta pasando una situación semejante a la mía: una lucha interna por no caer en una enfermedad, pero un desesperado deseo por estar delgado.

martes, 15 de enero de 2013

Geishas de occidente

Antes de dormirme voy a ver una película que me encantó y me parece SUPER INSPIRADORA PARA EL MUNDO DE LAS PRINCESAS (recomiendo leer primero el libro que es aún mejor): Memorias de una Geisha 
Siempre he pensado que por mi forma de ser, tal vez yo hubiese sido feliz siendo una geisha (sí, puede parecer que estoy loca porque yo misma lo pienso ques este pensamiento es una locura xD pero lee todo antes de juzgar jajaja)
Leer el libro está genial porque la gente piensa que las geishas son prostitutas, pero no lo son realmente: una geisha famosa a lo largo de su vida tenía uno o dos amantes poderosos como mucho, y no a la vez. Si tenían otro romance aparte y eran descubiertas perdían todo su prestigio.

Las geishas eran iconos de la belleza, el arte y la perfección... las identifico tanto con el mundo de las princess... Tenían que lucir perfectas a cualquier hora del día porque eran obras de arte andantes, tenían que saber interpretar, tocar instrumentos... lucían carísimos kimonos y carísimos maquillajes.
Sí, eran como objetos, pero... las geishas con gran prestigio vivían mejor que cualquier vulgar campesina, eran más guapas, inteligentes y carismáticas. Tal vez los hombres las vieran como objetos, pero eran muchísimo más que eso. Eran seres educados para la perfección.


Seguramente mucha gente que leyera esto me criticaría por envidiar a una "exclava" y pensaría que estoy loca, pero la vida de lujo de una geisha popular (kimonos de lujo, peluquería, maquillajes de calidad, fiestas todas las noches, carisma, elegancia...)... ¿No es acaso la vida que envidian millones de mujeres (y hombres) en este mundo, en esta mierda de sociedad?
Y tras esta breve reflexión, ahora si que me despido de mis princess... Buenas noches preciosas!


No hay comentarios:

Publicar un comentario