Cené ligero, el problema fue que no pude renunciar al postre ni al sorbete, porque todos hubieran sospechado.
Me sentía tan mal conmigo mismo que me empecé a sentir muy mal físicamente y se me puso muy mal cuerpo. Al final fui a vomitar (que conste que no soy partidaria de ello, lo he hecho muy pocas veces solo en casos de extrema desesperación). No vomité al 100% toda la cena pero una buena parte.
Después de fiesta, tuve que beberme un cubata a la fuerza para que mis amigas no sospecharan. En realidad en total fue uno, pero pedí tres: les daba dos o tres sorbitos, me hacia la remolona y en cuanto podía los soltaba donde fuera.
En resumen, durante el día no estuvo mal, el problema fue la noche, pero pudo ser peor. Ojalá y a pesar del cubata no haya llegado a las 1.500 calorías, así no será el día perdido.
Hoy me he levantado a medio dia como salí de fiesta hasta las siete de la mañana, por lo que me he saltado el desayuno y el snack de media mañana. Además, con la excusa de que he salido de fiesta y he "bebido", comeré poquísimo aunque coma con mi familia, porque diré que tengo mal cuerpo.
Mi objetivo será este: aunque no pueda saltarme ninguna comida en estos días de vacaciones que estoy con mi familia, intentaré no llegar a las 1.500 calorías para no perder los días.
Ahora mismo me estoy haciendo un té en ayunas antes de comer, para matar el hambre y saber cuando parar, porque el problema de no saltarme la comida y comer un poco es que cuando empiezas y sigues teniendo hambre cuesta mucho decir YA, pero ahora sé que cada día soy más fuerte :)
Y parte de esta fuerza se la debo a otras princesas... Os quiero! :)

No hay comentarios:
Publicar un comentario