Hola lindas! Hoy me siento muy feliz, en especial porque tengo una bonita sensación de no estar sola, gracias a los hermosos comentarios que me dejasteis en la entrada anterior. En realidad, yo solo hice este blog para desahogarme a modo de diario de manera que nadie de mi entorno pudiera encontrarlo, porque un diario en papel siempre corres el riesgo de que lo lean :S Pero es muy bonito ver que ayudo a otras princesas a animarse y a seguir adelante con nuestra meta.
Lo que ya me han dicho varias princesas sobre mi blog, es que es más moderado que otros. Tengo que explicarlo: es más moderado porque ya he pasado por la experiencia de "Ana".
Cuando tenía quince años comía realmente poco aunque no vomitaba. Pero el problema no era tanto físico (ya que a pesar de estar tan delgada, comía lo suficiente para tener vitaminas y que en los análisis de sangre no saliera nada "raro"), si no el problema psicológico que tenía y lo infeliz que era. Era muy insegura, estaba siempre amargada, no quería salir de fiesta si ese día me había pasado comiendo porque me veía más gorda,discutía con mis padres por el tema de las comidas, etc. etc... Entre mis recuerdos más tristes, recuerdo que un día delante de mis padres me puse a gritar como una loca porque mi madre me había servido una ración más grande lo normal, todo eso derivó en una discusión gorda; también recuerdo un día en que me llamó mi amiga para salir y me inventé una excusa para no salir porque el día de antes había comido mucho y sentía que había engordado. Cuando iba de compras, no me permitía comprar nada de la talla M, era todo de la S y si había algo que me gustaba mucho pero la S no me quedaba bien porque soy alta y algunas cosas de la talla pequeña me quedaban cortas o demasiado pegadas... ¡no me lo compraba, aunque me encantaran! Prefería no comprármelo aunque me gustara mucho antes que comprarme una M...
La diferencia principal entre esa etapa y la de ahora es la edad. Tenía 15 años, ahora tengo 20. He crecido, he aprendido a tener paciencia y saber esperar porque las cosas llevan su tiempo, si fuera tan fácil estar delgada todo el mundo lo estaría... ¿no?
Después de haber superado esa etapa tan triste y tan amarga, he decidido volver a adelgazar pero sin renunciar a la felicidad que tanto me ha costado conseguir.
Por eso soy más moderada. Cuando estoy en casa de mis padres como poco pero "normal", para que no se preocupen porque sé que ellos lo pasaron incluso peor que yo, por eso no quiero preocuparlos, para cuatro o cinco días que como con ellos al mes prefiero no adelgazar esos días que volverles a hacer sufrir. Por eso
insisto tanto en que si un día por lo que sea no podéis hacer vuestras dietas, no lo deis por perdido, simplemente comed sin pasaros de las calorías necesarias por día para no engordar, no hagáis como hacen muchas que como dan el día por perdido se dan un súper atracón (no solo no adelgazan ese día, si no que engordan!), luego se pasan 2 ó 3 días ayunando íntegramente .. y al tercer día se dan otro atracón del hambre que tienen... No funciona, así no adelgazas!
Y ni falta hace decir que estoy en contra totalmente de hacerse cortes y esas cosas, en su lugar tengo montones de cremas y aceites para cuidar mi cara y mi cuerpo, para evitar que se queden estrías, porque al cambiar de peso pueden aparecer.
Es duro tener este problema . Yo misma hay días que tengo bajón y me amargo, pero no consientas que se convierta en una obsesión peligrosa, porque te darás cuenta que has perdido estos años preocupándote tanto por tu aspecto que no has disfrutado realmente (yo siento que los perdí).
No creo que adelgazar sea incompatible con la felicidad si no pasa de convertirse en una preocupación a una obsesión. Yo sé que hay días que te desesperas porque quieres verte delgada YA porque a mí me pasa algunos días, que me miro al espejo y me entristezco. Pero piensa que la ventaja de ir despacio es que aprenderás a tener paciencia, a ver que las cosas cuestan lo suyo, y a poder mantenerte delgada por muchos años porque si acostumbras a tu cuerpo a ingerir menos calorías y te habitúas a dietas hipocalóricas a largo plazo, conseguirás mantenerte delgada por muchísimos años porque habrás conseguido que este sea tu estilo de vida sin renunciar por ello a salir, a tener pareja, a divertirte, a trabajar...
Bueno creo que hoy me he enrollado más de la cuenta, pero espero que les haya servido para no perder el norte y que tengan claro sus objetivos: Queremos ser delgadas para ser felices, no para estar amargadas y enfermas. Mimaros mucho, princesas!
¡¡Las quiero!! (L)